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150 palabras: donde habitan las hadas (música, cuenta, conquista)

lunes, 6 de junio de 2016

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo había una niña que, al parpadear, emitía tintineos que conformaban una bella música que atraía a todas las hadas y duendes que habitaban cerca - contaba mamá.

- ¿Y si eres esa niña, Elena? ¿Si soy yo? - preguntaba Sofía.

No podían quedarse con la duda y les propusieron a sus papás ir de excursión al campo al día siguiente.

Era primavera y el campo estaba lleno de amapolas. Avanzaron entre ellas decididas a la conquista del reino de las hadas.

Comenzó a parpadear Sofía y, aunque sí producía un tintineo, no se escuchaba ninguna bonita música. Probó Elena y sucedió lo mismo. Mientras Elena continuaba intentándolo, Sofía comenzó a parpadear de nuevo, y los dos tintineos se entremezclaron formando la más bella melodía de todos los tiempos. En unos segundos estuvieron rodeadas de hadas y duendes con los que pudieron jugar.

150 palabras: hoy somos pájaros (globo, avión, sonrisa)

domingo, 15 de mayo de 2016


¿Volar como un avión? Elena y Sofía iban a montar en teleférico y estaban muy nerviosas. Se acomodaron en los asientos y la cabina avanzó rápida por el cable. ¡Eran pájaros! Desde allí veían los tejados y azoteas de las casas, cruzaron un río sin mojarse y disfrutaron desde arriba de la alfombra amarilla y blanca que cubría el campo.

Imaginaron que la cabina no existía: el viento les acariciaba los mofletes y les hacía cosquillas en el cuello. Elena no pudo evitar una sonrisa. Movían pies y brazos como cuando nadaban, impulsándose por el aire. Pero cansaba mucho... El olor de las flores les limpió los pulmones y les dio alas para seguir volando.

Se les pasó el tiempo rápidamente. Antes de que pudieran darse cuenta, las paredes de la cabina les rodeaban de nuevo. Habían llegado.

La siguiente aventura sería montar en globo para lograr tocar las nubes.


#150palabras: Nubes literatas (letras, colores, pinza)

domingo, 17 de abril de 2016


Ya han llegado las tardes largas con luz cálida y sedosa, de colores cálidos y brillantes. Sofía y Elena pasean entre la alta hierba que por fin tiene un color verde fresco después de las lluvias de las últimas semanas. Como sopla un poco el viento, se tumban para ver pasar las nubes. Sofía se recoge el pelo con la pequeña pinza, porque debido al viento el pelo le impide ver esas bolitas de algodón.

- ¿Te has fijado? - dice Elena. -¡Las nubes son letras!
- ¿Y si jugamos a construir palabras? Mira, ¡una A!
- ¡¡Y esa es una T!! Pero no conozco esa otra...
- Esa es una G, Elena. ¡Pero viaja muy rápido!
- ¡Ah, esa sí sé cuál es! Es la O.
- A, T, G, O... ¡¡GATO!!
- ¿Empezamos de nuevo?

Y así pasan las tardes de primavera, en la mejor compañía del mundo.

150 palabras: el vestido blanco (letra, vestido, caja)

domingo, 6 de marzo de 2016


No habían entrado nunca en un desván. Aquel olía a pasado, papel y madera. La luz del sol entraba cálida por la ventanuca. Sobre el rayo solar se veían danzar ligeras motas de polvo que no sabían dónde posarse definitivamente.

Al fondo había una caja de cartón grande, entreabierta, con una letra grabada sobre la tapa: S. Sofía y Elena no pudieron aguantar la curiosidad y la abrieron con mucha delicadeza para no romperla. Descubrieron dentro un hermoso vestido blanco.

Sofía decidió unilateralmente que esa S se refería a su nombre y que por tanto el vestido le pertenecía. Lo más curioso de todo es que efectivamente era de su talla.

En cuanto lo tuvo puesto le vinieron a la cabeza una sucesión de imágenes nítidas de paseos por la orilla de un río, tardes pintando en el jardín de aquella casa… ¡era un vestido mágico! ¿Qué más le contaría?



150 palabras: Cuando vives en Moria... (palo, profesora, leche)

lunes, 5 de octubre de 2015


Sofía salió corriendo de su primer día de cole, pensando en el vaso de leche que le aguardaba como merienda. Corrió a abrazar a mamá y Elena, que la esperaban en la puerta.

Por el camino de vuelta les contaba lo mucho que le había entusiasmado ese primer día y lo simpática que era su profesora. Al ir a cruzar la calle, justo enfrente de casa ¡un monstruo peludo se apareció en medio del paso de peatones! Era muy alto y gordo, de colores verdosos y azules. No les permitía llegar hasta casa. Debía de haberse levantado mal de la siesta.

Sofía cogió un palo de la acera y dando un fuerte golpe en el suelo dijo:

- ¡NOOOO PUEDEEES PASAAAAAAAR!

El monstruo contestó:

- Vale.

Y se fue por donde había venido.

Sofía volvió a darle la mano a mamá y las tres juntas llegaron a casa gracias a su valiente acción.



150 palabras: El tren (ventanilla, bolsa, collar)

domingo, 7 de junio de 2015

Les encantaba ir al museo del ferrocarril. Sofía y Elena disfrutaban subiéndose en los trenes añejos, soñando  que viajaban a algún bonito lugar de vacaciones. Se imaginaban señoronas antiguas con un gran collar de perlas seguidas por un mayordomo que cargaba una gran bolsa de tela donde llevaban sus bonitos trajes;  jóvenes tristes asomadas a la puerta del vagón despidiéndose de su familia… 

Al subir al tren  el olor a antigua madera llenaba la atmósfera. Cada paso crujía. Desde luego no sería el vagón más cómodo, pero sí el que tenía más encanto. Se sentaron en un banco a mirar por la ventanilla y esta vez ¡el tren comenzó a moverse! Sofía y Elena se dieron la mano, nerviosas, mientras reían nerviosamente. ¿A dónde irían?

- ¡Yo quiero ir a la playa!, dijo Sofía.

- Pues no nos hemos traído el bañador, dijo Elena.

Bueno, ya se les ocurriría algo al llegar.






150 palabras: El lobo (risas, imaginación, peligro)

lunes, 25 de mayo de 2015

La imaginación de Sofía estaba todo el rato en marcha. No había día en que no se inventara algo nuevo para jugar.

Por las mañanas el pasillo de la guarde camino de su clase se convertía en un bosque lleno de acechanzas. Ya no era recto, sino que serpenteaba guardando en cada recodo un misterio: amenazaban sombras, árboles lúgubres, murciélagos que volaban a ras del suelo… y de repente, ¡un sonido! ¡Un gruñido! ¡¡Venía el lobo!! Aaaaaaah, el lobooooo, gritaba todas las mañanas mientras corría para ponerse a salvo. Por suerte llegaba a la casita a mitad del camino, que le servía de refugio. Tras asomarse por la ventana y comprobar que el peligro había pasado, salía echándose unas risas y se ponía de nuevo a correr en dirección a su clase.

Elena la miraba con cara de no entender nada, pero pronto disfrutaría con ella de esos mismo juegos.


150 palabras: Hermanas (sombras, realidad, salida)

domingo, 3 de mayo de 2015

La realidad era que Elena por fin había nacido. Después de unos meses en que todo parecía un juego, Sofía ya no era la reina de la casa y las sombras de la indiferencia se cernían sobre su persona. Estaba convencida de que mamá ya no la abrazaría como antes y que quizá dejaría de jugar con ella porque la hermanita necesitaba mucha atención y cuidados. Pero lo cierto es que pronto pudo comprobar que a la salida de la guarde mamá la recibía con una sonrisa si cabe más grande que antaño. Y por las mañanas la despertaba con las caricias más dulces que nunca pudo imaginar. Bueno, quizá al final no había sido tan malo el tener una hermana, porque la gente no había dejado de pensar en ella y a cambio tenía una nueva persona al lado a la que demostrarle todo el amor que llevaba dentro.

150 palabras: La hermanita ( húmedo, cordón, suerte).

lunes, 29 de septiembre de 2014

¡¡Por fin he vuelto!! Después de un tiempo con la cabeza más para allá que para acá, retomamos las 150 palabras que tanto me gustan. =)

Sofía sabía que su hermanita estaba en la tripita de mamá porque a veces se movía del mismo modo como cuando ella se quedaba atrapada dentro de la camiseta que se estaba poniendo. Le gustaba apoyar la cabeza en la barriga porque si había suerte y el bebé estaba despierto, podría hablar un rato con ella. Escuchaba atentamente, esperando a que el bebé saludara. Sofía estaba segura de que por el ombligo y a través del cordón umbilical, le llegaban claramente las palabras que decía.

Ayer mismo estuvieron hablando. El bebé le preguntó a Sofía que cómo estaba y ella contestó que bien, aunque el ambiente empezaba a estar húmedo por el regreso de las lluvias. Pero en realidad le encantaban esos días.

Cada conversación era diferente y ahora Sofía no podía irse a dormir sin antes estar un rato de cháchara con la hermanita. ¡Qué divertido sería cuando naciera!




150palabras: Luces del norte (viaje, horas, luces)

domingo, 30 de marzo de 2014

Madre mía, qué madrugón... esas no eran horas para levantarse... había dormido apenas 3 horas, pero era la única manera si quería ver las luces del norte. Sus padres habían preparado este viaje exclusivamente para ver auroras boreales y no se lo iba a perder porque tuviera un poco se sueño.

Sofía abrió los ojos, algo pegajosos por las legañas soñadoras, se cubrió con su abrigo, gorro, bufanda y guantes, y salió con sus padres hacia la iglesia de Kiruna. Allí esperó un rato mirando al cielo. Y de pronto una luz verde iluminó el firmamento, atravesándolo de arriba a abajo, serpenteante y juguetona. A medida que aumentaba su intensidad, crecía la emoción de los presentes, llegando incluso a llorar mientras proferían gritos de júbilo. ¡Era la mayor experiencia de la naturaleza que jamás habían vivido! El viaje ya había cobrado sentido. Guardaría para siempre estas imágenes en su cabeza.

Aurora boreal sobre Fairbanks, Alaska. (Wikimedia Commons)

150 palabras: pedaleando (lápiz, mochila y fruta)

domingo, 16 de marzo de 2014

Soltó la mochila azul en un rincón nada más llegar a casa. Dentro llevaba sus ceras de colores y el lápiz que el abuelo le había traído de París, pero no necesitaría nada de eso esa tarde. Bajó a la cocina a merendar fruta para coger fuerzas, ya que le esperaba un plan intenso: quería saber cómo de lejos podía llegar con su bici.

Así que Sofía la cogió y salió de casa. Se puso a pedalear con la idea de llegar a África para poder ver jirafas corriendo en libertad. Aunque no sabía muy bien dónde quedaba... Y si no, lo mismo podría ir a Praga a ver teatro negro.

Pero empezó a refrescar y se dio cuenta de que no llegaría a ninguno de estos sitios antes de la noche. Volvería a casa y durante la cena les propondría a sus padres hacer un viaje el próximo verano.


150 palabras: Y los cuentos dejaron de serlo... (ventana, flauta y tejado)

lunes, 3 de marzo de 2014


Sofía estaba pasando la tarde en la terraza que había en el tejado de la casa, relajada descansando al sol, cuando oyó una música y no pudo evitar asomarse. Sus ojos se abrieron como platos cuando vio a un hombre que tocaba la flauta y al que seguían muchos muchos ratones. ¡Como en el cuento! Pensó que era su imaginación, pero supo que no lo era cuando vio que la vecina de enfrente estaba asomada a la ventana poniendo la misma cara de asombro.

150 palabras: la estatua llorosa (sol, dedos, lágrimas)

domingo, 9 de febrero de 2014

No hacía más que llover y Sofía, aburrida, tamborileaba los dedos sobre la mesa. Llevaba así tooooodo el día y no se lo podía creer cuando salió el sol y entró calentito por la ventana del dormitorio.

150 palabras: te eché de menos, pequeña (reina, lapicero, teatro)

domingo, 2 de febrero de 2014


Creo que Sofía no sabe cuánto la he echado de menos estos días. Mamá ha estado lejos, como en otro mundo. A mí me parecía una función de teatro que veía desde fuera. Pero era real, y estábamos alejadas.

150 palabras: Una sonrisa para borrar los problemas... (gorro, colchón, sueños)

domingo, 15 de diciembre de 2013


Sofía sabía que a mamá muchas veces le gustaría meterse en la cama, hundida completamente en el colchón, y olvidarse de todo. Entregarse a los sueños que quisieran venir para poder abandonar por un momento todos los problemas.

Suponía que les pasaba a todos los mayores, que a veces se les amontonaban los disgustos y se les ponía una presión enorme en la cabeza, como un gorro, que no les dejaba casi ni sonreír. En ocasiones eran los propios adultos los que magnificaban sin querer esos contratiempos, que desde fueran no parecían tan graves, o por lo menos parecían tener solución.

Pero Sofía intuía que esa sensación debía de ser difícil de controlar, así que fue hacia mamá y le dio un besito tierno que logró que mamá sonriera y se olvidara de los problemas. Para ella Sofía era la alegría por la que compensaba pasar por lo que fuera.



150 palabras: La cueva de luciérnagas (camello, luciérnaga brillante)

domingo, 1 de diciembre de 2013

La barca avanzaba muy despacio en el agua oscura. Todo el mundo a bordo se mantenía en silencio. Solo se oían las gotas que caían del techo de la cueva, que además estaba cubierto por muchas luciérnagas. Era como estar bajo la noche estrellada a pesar de estar dentro de una cueva.

Aunque Sofía estaba abrigada por su polar color camello, el frío le llegaba hasta los huesos. La luciérnaga maestra, la más brillante de todas, les enseñaba el camino hacia las Cataratas de la Salud, que eran famosas por verter agua de colores. ¡Qué ganas tenía de verlas! ¿Sería por arte de magia o una maravillosa excepción de la naturaleza?

Al llegar al final del túnel pudo comprobar que las leyendas eran ciertas: el agua bailaba chisporroteando en colores. Sofía cogió un poco en un bote y seguía cambiando de color. ¡Se lo enseñaría a sus amigos de Madrid!

Cueva de luciérnagas de Waitomo (Nueva Zelanda)
Imagen tomada de canalviajes.com

150 palabras: Preparando la Navidad (frío, peluche, mariposa)

domingo, 24 de noviembre de 2013

¡Madre que frío hace! Ya no hay flores, no se ve ni una sola mariposa, y el viento corta la cara.

El peluche favorito de Sofía no quiere ponerse el abrigo para salir a la calle. "¡Venga, amigo oso!", le dice Sofía. "Tenemos que salir a recoger piñas para hacer la corona de Adviento, que empieza la semana que viene. Ya tenemos las cuatro velas rojas y el plato grande, pero sin las piñas nunca la acabaremos."

La abuela Consuelo siempre hacía una corona y mamá quiere mantener la tradición. El primer domingo se enciende un rato una vela. El segundo, esa y otra más... así hasta el cuarto domingo. Y sin darte cuenta ¡ya ellegó la Navidad!

Aunque para acabar la corona Sofía necesita que el oso le acompañe a la calle, y se le ve tan a gusto en casa con las pantuflas puestas... ¡Pues menuda ayuda tiene!



150 palabras: las hadas viajeras (globo, espuma, agua)

lunes, 18 de noviembre de 2013

¿Sabíais que las hadas viajan en pompas de jabón? Por eso, cuando Sofía se baña en vez de ducharse (no lo hace a menudo porque hay que ahorrar agua), echa en la bañera muchíiiiiiismo gel, para que salga mucha espuma y las hadas vayan a bañarse con ella. Cuando viene alguna a verla, Sofía sopla sobre el pequeño globo de jabón. Así las pompas hacen divertidas piruetas, subiendo y bajando. A ella le divierte mucho, ¡pero a las hadas mucho más aún!

Sofía se parte de risa cuando las pompas se rompen y las hadas caen a la bañera. Pero como son mágicas ¡salen ya secas del agua! Entonces Sofía hace más pompas y ¡vuelta a empezar! Viajan por todo el cuarto de baño hasta que mamá dice que ya es la hora de ir a cenar. Las hadas se despiden y le agradecen a Sofía ese rato tan divertido.

150 palabras: Adiós, mi amor (lluvia, bolsa, hogar)

domingo, 10 de noviembre de 2013

Muchos ya sabéis que no estoy pasando un buen momento con la despedida de Garbancito. Otros pensaréis que qué hago preocupada por el blog, y no es eso. El viernes en urgencias empecé a escribir para evacuar tensiones y angustias, y una vez más el destino quiso que las palabras de las 150 palabras cuadraran con mi vida, como ya ocurrió con el accidente de tren. Así que lo he usado como terapia y como homenaje, porque para mí Garbancito es una parte muy importante de mi vida y le quiero. 

Que me perdone todo aquel que no lo vea adecuado, pero yo necesitaba empezar a sanar mi dolor, y esto me ayuda mucho.

Aprovecho para agradecer todo el apoyo tanto "en directo" como virtual, porque cada palabra y cada experiencia me están ayudando a pasar esto, que aún no ha terminado, de una manera más llevadera. Sois estupendos, todos vosotros. ¡Gracias de todo corazón!

El día está gris; amenaza lluvia constantemente. Sin tiempo para coger la bolsa de juguetes de Sofía, salimos de nuestro hogar camino del hospital porque hay un ligero manchado. Asombrosamente estoy calmada, pero algo triste. No sé qué pasará, pero yo ya le he cogido cariño a Garbancito. En el fondo creo que no pasará nada grave, pero también es cierto que desde el principio del embarazo tengo una sensación extraña. Me encuentro incómoda porque siento que hay algo raro.

Finalmente Garbancito se ha ido. Estoy rota de dolor.  Ya era mi hijo. Ya le echo de menos. Sé que lo voy a querer siempre, que nunca le olvidaré y que tendrá un hueco en nuestras vidas. Compartimos poco tiempo, pero suficiente para dejarnos esta huella tan grande.

Eras uno más de la familia desde que supimos que venías en camino. Te vamos a querer siempre, trocito de mi corazón.

150palabras: mi libro favorito (saco, calabaza, libro)

lunes, 4 de noviembre de 2013

Era su libro favorito. A Sofía le encantaba leer y trasladarse a mundos que no podía visitar de otra manera, ¡y sin pagar por el billete! Cualquier libro le valía, pero aquel… aquel era especial. Era el primero que mamá le había leído. Habían hecho juntas el maravilloso viaje: árboles con hojas plateadas, magia, valientes guerreras y el triunfo final. Por eso quería guardarlo de un amanera especial.

Al principio pensó en meterlo en un saco. Pero aquel no era un lugar decente para él. Luego creyó conveniente envolverlo en un precioso trapo color calabaza, pero aunque la tela era muy bonita no era una buena solución, porque parecía que no quería leerlo nunca más y le relegaba a la jubilación.

Así que al final decidió que, precisamente porque era su libro favorito, debería dejarlo en la estantería para que la gente, y ella misma, pudiera leerlo siempre que quisiera.